La exploración geométrica de Eduardo Chillida
Chillida Leku ofrece hasta el 26 de octubre la exposición Cuerpos geométricos en la que las piezas de Eduardo Chillida dialogan con dos obras de los artistas Larry Bell y Nora Aurrekoetxea.
Generar nuevas lecturas de la obra de Eduardo Chillida al contraponerla junto a obras de dos artistas contemporáneos es el objetivo buscado por el nuevo formato expositivo que presenta Chillida Leku para este verano. Bajo el título Cuerpos geométricos, reúne obras de Larry Bell y Nora Aurrekoetxea para ofrecer nuevas interpretaciones de su trabajo. El primero explora el vidrio laminado y la luz que refleja, transmite y absorbe la luz, y la segunda pone en relación cuerpo, objeto y materia. Eduardo Chillida: Cuerpos geométricos. Larry Bell, Nora Aurrekoetxea, recorre distintos momentos de su producción para analizar cómo empleó formas geométricas como recurso formal.
La esfera y el cubo son dos volúmenes geométricos presentes en la obra del escultor desde los primeros trabajos en yeso realizadas a finales de los años 40, “vinculadas a la figuración, hasta sus proyectos de carácter arquitectónico de mayor síntesis formal y de carácter público”, explican desde Chillida Leku.
Los espacios del caserío Zabalaga, restaurado y acondicionado por Eduardo Chillida y su esposa Pilar Belzunce junto con el arquitecto vasco Joaquín Montero, reúnen 40 obras que analizan cómo Chillida trabajó lo espacial a través de la esfera y el cubo. “Invita a descubrir cómo la geometría, lejos de ser un lenguaje cerrado o puramente formal, se convierte en una herramienta para pensar el espacio, la escala, el límite y la relación entre la materia y el vacío”, en palabras de Mikel Chillida, director de Chillida Leku.
La escultura en vidrio de Larry Bell, Triolith D (2020), cedida por Hauser & Wirth cambia la percepción del espacio y la experiencia visual del visitante en relación con el lugar. “Como ocurre a menudo en el trabajo de Bell, la luz se convierte en un material más que transforma la pieza y la vuelve viva y cambiante”, indica el texto explicativo de la propuesta.
Mientras, la segunda obra invitada aulki bat (2019) realizada por la artista vasca Nora Aurrekoetxea durante su estancia en el Royal College of Art procede de la colección del museo CA2M de Móstoles. Consiste en una pieza de varillas metálicas con pelo sintético tejido con técnicas de macramé, hecha en colaboración con la estilista Milena Diekmann. El resultado modifica el uso de un elemento cotidiano como la silla para invitar a reflexionar sobre la relación entre cuerpo, objeto y espacio.
Para Estela Solana, responsable de exposiciones de Chillida Leku, estas dos obras “generan una tensión productiva entre las tres prácticas: lo efímero en oposición a la solidez, el vínculo entre el cuerpo, el espacio y la escultura o la reflectividad del vidrio frente al alabastro abren un campo de lectura especialmente interesante”. Y, añade: “Eduardo Chillida pertenece a una generación de artistas que buscó transformar el arte desde la escultura. No persiguió la ruptura del objeto escultórico, sino una redefinición de su presencia espacial”.
A raíz de la exposición, Chillida Leku va a autoproducir una obra de la artista para formar parte de esta propuesta expositiva, además de publicar el coleccionable nº 09 para ampliar el contenido expuesto. Esto se suma a un programa de actividades que consiste en visitas guiadas, talleres de arte en familia, una meditación guiada con Silvia Hoyos y una visita dialogada con Nausica Sánchez, del departamento de Educación del museo.
La exposición permanecerá abierta hasta el 26 de octubre de 2026, se ha realizado con la colaboración de la galería Hauser & Wirth y de coleccionistas privados así como de instituciones como el Museo CA2M, Museo de Bellas Artes de Bilbao, Museo Universidad de Navarra y Artium Museoa.
Redacción: Beatriz Fabián
Beatriz es periodista especializada en contenidos editoriales offline y online sobre diseño, arquitectura, interiorismo, arte, gastronomía y estilo de vida.