Barrio de las Cortes: el encanto de la cultura en el Madrid más auténtico
Esta zona de Madrid, con lugares tan emblemáticos como el Congreso de los Diputados o la Plaza de Santa Ana, lleva años siendo escenario de cultura y sobre todo, del Madrid más histórico, callejero y vibrante; ese que siempre ha conquistado al cliente inmobiliario premium, ávido de hacerse con propiedades singulares.
La historia de Madrid viene conformada por sus acontecimientos, urbanismo, gastronomía, cultura, pero también sin duda por la de cientos de personas ilustres que o bien nacieron en la capital, o bien vinieron a ella para desarrollar su obra. Entre las céntricas calles de Alcalá, Gran Vía y Sevilla por el norte; la calle de la Cruz y la calle de Atocha por el sur; el Paseo del Prado por el este; y la calle de la Virgen de los peligros por el oeste, se encuentra el denominado administrativamente como barrio de las Cortes (el origen del nombre corresponde a que en él se encuentra el Congreso de los Diputados). A esta zona se la conoce también como el barrio de Las Letras, precisamente en referencia a los grandes referentes literatos y sobre todo dramaturgos, que aquí habitaron: Lope de Vega, Quevedo, Góngora, o Cervantes. El autor del autor de Don Quijote de la Mancha pasó sus últimos días en una casa en la actual Calle de Cervantes, 2, donde hoy hay una placa conmemorativa. Diversos versos en las calles rinden homenaje a este autor, y a otros tantos de nuestro siglo de Oro. Pero este barrio se ha convertido en epicentro de la cultura en general, por eso sus calles están llenas de referencias a otros tantos artistas que no vivieron aquí pero que han sumado al patrimonio cultural español, así como de modernas galerías de arte.
En la plaza de Santa Ana, uno de los lugares más emblemáticos del barrio encontramos las estatuas dedicadas a Federico García Lorca y a Calderón de la Barca, así como el histórico Teatro Español. Muy próximo a él, en la calle del Príncipe encontramos el Teatro de la Comedia, y a pocos pasos el Ateneo. El desarrollo cultural continúa en nuestro siglo en espacios como el imponente CaixaForum o el Espacio Cultural Serrería Belga. También este verano ha empezado a funcionar el recién construido centro multifuncional de la calle Fúcar, donde además de distintas dotaciones de servicios sociales, se ha instalado un parking de residentes en el subsuelo con 3 plantas y plazas para 197 plazas para coches y más de 100 para bicis. Esta vieja demanda de los vecinos ha sido atendida en respuesta al crecimiento que el barrio está experimentando, con un goteo contenido pero constante de promociones de obra nueva en edificios clásicos en los que se interviene respetando su fachada y elementos históricos, pero actualizándolos al confort Premium actual.
Este barrio goza, por encima de todo, de una ubicación privilegiada, a un salto de Atocha, a pocos pasos de los principales museos nacionales como El Prado, Thyssen-Bornemisza o Renina Sofía. Su vida comercial, especialmente concentrada en la calle Huertas, hace que la dificultad para el tráfico rodado sea una desventaja menor cuando todo se tiene a mano. Recordemos también que este barrio concentra iconos gastronómicos como Lhardy; la cervecería alemana; Casa Alberto, o La Dolores, entre otros muchos. Las terrazas llenan sus plazas y calles en cualquier estación del año, y a la oferta hotelera de 4 y 5 estrellas ha crecido de forma considerable.
En definitiva, tiene todos los elementos para ser una de las zonas céntricas más deseadas de Madrid, y donde a pesar de no haber suelo nuevo disponible, es de esperar que inmobiliariamente siga creciendo la demanda, al igual que ha ocurrido con su vecino barrio de Justicia. Una demanda que si bien de forma tradicional había sido nacional, también atrae desde hace unos cinco años a un comprador internacional, que en parte ha conocido la zona por el efecto Canalejas y la efervescencia turística que vive Madrid. Clientes que ahora valoran Un pied à terre en una de las zonas más completas de la capital: “Para el comprador internacional este mix es muy atractivo: porque combina patrimonio histórico + diseño contemporáneo + ubicación cultural, algo que rara vez se encuentra en capitales europeas con precios equivalentes” destaca Silvia Hengstenber, socia en The Sibarist. Prueba de ello es que muchos propietarios institucionales y familias patrimonialistas han decidido poner en valor activos que llevaban décadas sin intervenir: “El mercado prime de Madrid está absorbiendo muy bien unidades por encima de los 12.000 €/m² cuando el producto es “único”, algo que ocurre en la mayoría de edificios del barrio de Las Letras que están siendo intervenidos de forma integral, para cumplir la normativa, sin perder carácter”, resume la socia inmobiliaria.
Una propiedad única con balcón perimetral en el Paseo del Prado
Si a las características únicas de esta zona y su buena ubicación le sumamos además una salida al exterior en forma de balcones o azoteas utilizables como zona de esparcimiento, nos encontramos con una propiedad cinco estrellas como este ático de 146 metros cuadrados cuya azotea está acondicionada. Esta vivienda cuenta, además, con un estudio con salida a la azotea.
La vivienda principal de 146 m2 cuenta con 4 dormitorios, uno principal con vistas al Jardín Botánico, otros dos dormitorios y un espacio flexible. La cocina dispone de isla central y el salón de una agradable chimenea de obra.
Una ventana a Madrid (y una puerta a Europa) en una atractiva esquina
Sin duda la siguiente propiedad es el pied à terre perfecto porque se trata de una coqueta propiedad de 111 metros cuadrados ubicada en un privilegiado esquinazo, la vivienda goza de cinco balcones que inundan cada estancia con luz y ofrecen vistas abiertas a una tranquila plaza. En la parte más privada, la suite principal ofrece un refugio íntimo y tranquilo, acompañada por una segunda habitación exterior, un baño de líneas depuradas y una práctica zona de lavandería, que convierten a este inmueble en el inmueble trampolín perfecto para alguien que busque una agradable vivienda en Madrid, para estancias temporales o punto de partida para otras estancias en Europa.
Vivienda XXL en el centro de Madrid, el objeto de deseo
La compra de vivienda en el centro de Madrid siempre ha estado condicionada por la limitación de metros cuadrados en un suelo ya maduro. Por eso, las pocas viviendas de gran formato son un rara avis objeto de deseo de los compradores más Premium. Es el caso de esta vivienda de 395 m2 completamente reformada con materiales de alta calidad. La suite principal, con vestidor y baño privado, se complementa con otras cinco suites elegantemente decoradas, cada una con su propio baño, garantizando el máximo confort y privacidad.
La obra nueva y lo que solo ella ofrece
Como comentábamos al inicio, desde hace más de cinco años observamos un goteo, lento pero sostenido, de rehabilitación de edificios enteros por promotores e inversores que sacan al mercado viviendas exclusivas que mantienen algunos elementos de valor, así como estructura y fachada, pero que ofrecen nuevas unidades residenciales donde priman los espacios diáfanos y los elementos de primera calidad. Promociones que unen lo mejor del pasado, con techos de entre 3 y 5 metros de altura, con la modernidad más sofisticada. Además, estas promociones boutique han reducido el número de viviendas disponibles para reservar espacios de uso común, que ofrecen zonas tan interesantes como piscina, sauna, vinoteca, sala de yoga o gimnasio.
Con este equilibrio entre vivienda usada y obra nueva que va cubriendo la demanda creciente de vivienda por un público culto, muchas veces vinculado al arte, la creatividad o las profesiones liberales, que encuentra en Las Cortes el combinado perfecto entre tradición, sofisticación y vida urbana de barrio a escala humana. Por eso es de esperar que los precios, que en estos momentos se mueven para edificios premium entre 10.000 y 12.000 euros por metro cuadrado, tengan todavía margen de subida.