Días de campo. Se abre la temporada de chimenea
Tres fincas privadas para acercarnos a la belleza de La Vera y la sierra madrileña. Está en sus paisajes, en la arquitectura de los pueblos, en un objeto hecho a mano y en las cocinas que conservan los sabores del lugar. Viajamos para conocer todo eso, con una casa confortable a la que regresar y tiempo para disfrutarla.
Una escapada empieza a tomar forma cuando encontramos la casa. Miramos el salón, la luz que entra por las ventanas, dónde desayunaremos. Imaginamos a los amigos alrededor de la mesa y la tarde que nos gustaría pasar allí. En otoño, la chimenea tiene mucho que ver con esa elección.
Después vienen las direcciones: el taller de una artesana, un camino entre árboles, una cocina que trabaja con lo que se produce cerca. Nos interesa conocer a quienes dan forma al lugar. Ver sus manos, probar sus productos, entender algo de su historia. Las casas que elegimos nos permiten entrar en ese paisaje y disfrutarlo también desde dentro.
DOS CASAS AL SUR DE GREDOS
Jarandilla de la Vera. Una finca para reunirnos
Ref. THSTESCAC0001 · Finca privada para viajeros
Los pinos, los robles y los olivos rodean esta casa de amplios salones, chimenea y porches abiertos al paisaje. Hay espacio para compartir las comidas y encontrar después un rincón donde quedarse leyendo. La finca ofrece restauración, que permite organizar la estancia alrededor de la propia casa: salir a caminar por la mañana, volver a comer y dejar que cada uno elija su plan de tarde.
13 habitaciones · 12 baños · Hasta 24 personas
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Robledillo de la Vera. Croquet y vistas a la sierra
Ref. THSTESCAC0005 · Finca privada para viajeros
El salón y el comedor tienen sus propias chimeneas. Los muebles de anticuario, las alfombras, la piedra y la cerámica dan cuerpo a unos interiores que apetece habitar. El porche mira hacia Gredos y hacia una rosaleda que acerca el paisaje a la casa.
Parte del viaje sucede dentro de la finca. Se puede pasear por el bosque de robles, acercarse a los olivares y las charcas o preparar una partida en su campo de croquet de césped artificial. Una sobremesa al aire libre antes de volver al fuego. La biblioteca, el cuarto de cine y la sala de juegos ofrecen otros lugares donde pasar las horas cuando anochece.
7 habitaciones · 6 baños · Hasta 17 personas —12 adultos y 5 niños—
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Nuestro plan en La Vera
Caminar por Jarandilla. La Ruta de los Puentes se acerca a la garganta Jaranda y al Puente Parral. Agua, vegetación y antiguos caminos para conocer el entorno del pueblo. Después merece la pena recorrer sus calles, detenerse en la iglesia-fortaleza de Santa María de la Torre y acercarse al castillo de los Condes de Oropesa, hoy Parador.
Una mesa en Los Confites. En esta granja orgánica, reconocida con un Solete Repsol, el brunch de fin de semana se prepara con productos de la huerta, huevos de sus gallinas y elaboraciones caseras. Se puede prolongar con un paseo por la finca y encargar una cesta de temporada para llevar a casa.
La cocina de Veratus. En una antigua casona junto a la garganta Jaranda, Ángel Sánchez recupera sabores de su infancia. Verduras del entorno, carnes de caza y recetas extremeñas sostienen una propuesta reconocida con un Sol Repsol. Veratus es nuestra segunda dirección para reservar una comida o una cena en La Vera.
Entrar en un taller. En Villanueva de la Vera, Myriam Díez Zearsolo trabaja la cerámica en Alboroque. Sus sesiones de decoración sobre piezas permiten conocer los pigmentos y participar en un proceso que continúa con el esmaltado y la cocción. Su trabajo figura en el directorio del Festival de los Oficios Artesanos de la Provincia de Cáceres. Conviene acordar la recogida de la pieza: el horno necesita su tiempo.
Torrelodones, con la sierra por delante
Ref. THSTESMAD0001 · Finca privada para viajeros
Los jardines, los porches y los salones con chimenea dan a esta finca el ambiente de una casa de campo vivida. La decoración recuerda a las casas inglesas, con distintos lugares donde sentarse y una distribución que permite reunirse sin hacer todos lo mismo. El alojamiento se concentra en la casa principal.
8 habitaciones · 5 baños · Hasta 18 personas
Alojamiento en la casa principal
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Nuestro plan en la sierra noroeste
Una mañana en Abantos. La senda Los Tesoros de Abantos recorre pinares, fuentes y miradores, con paso por el Arboreto Luis Ceballos. Son 5,1 kilómetros, unas dos horas y cuarto y dificultad media. El camino permite conocer la historia forestal del monte y su relación con El Escorial.
Montia, la sierra en el plato. Daniel Ochoa trabaja con productos silvestres y pequeños ganaderos, agricultores y artesanos. En Montia, reconocido con dos Soles Repsol, la temporada determina lo que llega a la mesa. Una comida para descubrir ingredientes y productores del entorno.
Charolés, una dirección de siempre. Su cocina tradicional y de mercado mantiene el atractivo de los comedores a los que se vuelve. Recomendado por Repsol e incluido en la selección Michelin, Charolés tiene en el cocido madrileño uno de sus platos más conocidos. Se sirve lunes, miércoles y viernes durante la temporada y debe reservarse.
La Casita del Infante. El edificio de Juan de Villanueva y sus jardines ofrecen una visita de otra escala dentro del conjunto de El Escorial. Un lugar para fijarse en las proporciones, los detalles y la manera de ordenar las vistas. Después queda el regreso a la casa, con tiempo para preparar la cena y disfrutar del salón.
Restaurantes y talleres requieren reserva. Consultar calendarios de visitas y disponibilidad de los alojamientos.