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El secreto mejor guardado de Mallorca: El interior que rivaliza con la Toscana

Más allá de la costa y el bullicio de las zonas turísticas, se encuentra un paraíso escondido que pocos han descubierto: el cautivador interior.

Vista panorámica del Puerto de Soller. Fuente: Adobe Stock

Con sus hermosas playas y su vibrante vida, Mallorca se ha ganado una merecida reputación como uno de los destinos turísticos más exclusivos de España. Sin embargo, más allá de la costa y el bullicio de las zonas turísticas, se encuentra un paraíso escondido que pocos han descubierto: el cautivador interior de Mallorca.

Con su impresionante belleza natural y su encanto rústico, esta región de la isla ha sido comparada con la famosa Toscana italiana. Adéntrate en paisajes cautivadores, encantadores pueblos de montaña, deliciosa gastronomía y descubre la rica historia y cultura que aguardan en cada rincón y que hacen del interior de Mallorca una joya oculta.

Una isla bañada por la historia

Palma de Mallorca en 1950. Fuente: Adobe Stock

Mallorca es una isla que ha sido testigo de una rica y fascinante historia que se remonta a miles de años atrás. Abarca la influencia de diferentes culturas y civilizaciones. Desde los primeros pobladores prehistóricos hasta los romanos, los árabes y los catalanes. Cada período ha dejado su legado en esta isla mediterránea. Explorar los restos arqueológicos, pasear por las calles empedradas de Palma y maravillarse con los palacios y castillos antiguos nos permite sumergirnos en el pasado de Mallorca. 

En cada rincón de esta singular isla, se pueden encontrar los vestigios de una historia rica y diversa que sigue viva en el presente.

Palma de Mallorca en 1951. Fuente: Adobe stock

Una isla para todos los gustos 

Desde playas paradisíacas y pueblos con encanto hasta impresionantes montañas y hermosos paisajes naturales, Mallorca tiene algo especial para cada persona que la visita. Acompáñanos mientras exploramos algunas de las zonas más destacadas de esta maravillosa isla.

La capital de la isla, Palma, es el punto de partida perfecto para descubrir Mallorca. Con su impresionante catedral gótica, La Seu, y el casco antiguo lleno de calles empedradas y plazas encantadoras, Palma es un verdadero tesoro histórico, hoy sinónimo de una ciudad vibrante y cosmopolita.

Impresionante catedral gótica de Mallorca, La Seu. Fuente: Adobe stock

Serra de Tramuntana ubicada en la costa noroeste, es una espectacular cadena montañosa declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Paisajes de ensueño, acantilados de quitar el hipo y pintorescos pueblos de montaña, como Valldemossa y Deià. Es el destino perfecto para practicar senderismo, ciclismo y disfrutar de vistas panorámicas únicas.

Serra de Tramuntana. Fuente: Adobe stock
El pintoresco pueblo de Valldemossa. Fuente: Adobe stock

Para poder explorar cómodamente esta zona te recomendamos alojarte en nuestra estratégica villa de s.XI, ubicada en un entramado de callejuelas con flores, pequeñas tiendas y restaurantes auténticos. Podrás disfrutar de la vida lenta con auténtico sabor mallorquín.

Nuestra villa en la Serra de Tramuntana

La costa Norte, conocida por sus playas pintorescas y aguas cristalinas. La bahía de Alcúdia, con sus kilómetros de arena blanca y fina, es un paraíso para los amantes del sol y el mar. Además, Puerto Pollensa ofrece un encanto mediterráneo con su pintoresco puerto y vistas impresionantes de la bahía. Los amantes de los deportes acuáticos encontrarán aquí una amplia gama de actividades para disfrutar.

Bahía de Alcudia. Fuente: Adobe stock
Puerto de Pollensa. Fuente: Adobe stock

La costa este de Mallorca es famosa por sus hermosas calas y bahías. La Cala d’Or, con sus calles adoquinadas y sus casas blancas, te transportará a un ambiente mediterráneo idílico. La Cala Millor y Sa Coma ofrecen playas de arena dorada y una amplia selección de hoteles y restaurantes. Además, el Parque Natural de Mondragó, con sus impresionantes senderos y calas vírgenes, es un lugar perfecto para los amantes de la naturaleza.

Cala d´Or. Fuente: Adobe stock
Calla Millor. Fuente: Adobe stock
Parque Natural de Mondragó. Fuente: Adobe stock

El corazón de Mallorca, su interior, es el último vestigio por descubrir; que permanece auténtico y mucho más ajeno al paso del tiempo.  Aquí encontrarás campos verdes, olivares centenarios y viñedos que se extienden hasta donde alcanza la vista. Explorar el interior de la isla te brindará una visión única de su belleza natural y rural.

Es adentrarse en un paraíso natural, lejos del bullicio y de las aglomeraciones. La belleza natural se despliega en su máximo esplendor, con colinas ondulantes, valles fértiles y una flora y fauna diversa que te sorprenderán en cada paso. Los senderos serpenteantes te invitan a explorar la tierra, respirar aire fresco y disfrutar de interminables vistas panorámicas. El encanto rural del interior de Mallorca es una invitación a desconectar y sumergirte en la tranquilidad de la vida campestre. 

El interior de Mallorca alberga una red de impresionantes cuevas. La más famosa es la Cueva del Drach (Cueva del Dragón), situada en Porto Cristo. En su interior se encuentra un lago subterráneo llamado Lago Martel, donde se realizan conciertos de música clásica. Otras cuevas notables incluyen la Cueva de Hams y la Cueva de Artà.

El interior de la Cueva del Drachy el Lago Martel. Fuente: Adobe stock
Cueva de Hams. Fuente: Adobe stock
Cueva de Artà. Fuente: Adobe stock

Hemos hecho una selección de pueblos con encanto del interior, que te invitan a sumergirte en su autenticidad y a disfrutar de la vida tranquila y apacible. 

Sineu, conocido por su mercado semanal, es un lugar que te transporta a tiempos pasados, donde los agricultores y artesanos locales se reúnen para compartir sus productos y tradiciones. Aquí puedes saborear la auténtica gastronomía mallorquina y experimentar la calidez de su gente.

Santa Maria del Camí te brinda la oportunidad de descubrir el arte de la viticultura en Mallorca. Sus bodegas de vino te invitan a realizar catas y degustar los exquisitos caldos de la región. Sumérgete en el mundo de los sabores y aromas y descubre la pasión y dedicación que los viticultores mallorquines ponen en cada botella.

Avenc de Son Pou, en Santa María del Camí. Fuente: Adobe stock

Llucmajor te transportará a tiempos pasados. Su casco antiguo te sorprenderá con sus calles empedradas, casas de piedra y una encantadora plaza central. Además, podrás deleitarte con la auténtica gastronomía local en los acogedores restaurantes del pueblo, donde podrás probar platos tradicionales y vinos de la región.

Para dormir te recomendamos alojarte en esta antigua Possesió del S. XVII completamente restaurada y reconvertida en una espectacular villa actualizada con todas las comodidades y conservando el carácter de antaño.

Nuestra villa, una antigua Possesió del s.XVII

Binisalem conocido por su tradición vitivinícola y su paisaje rural pintoresco. Es el hogar de bodegas familiares y viñedos que producen vinos de alta calidad, lo que lo convierte en un destino ideal para los amantes del vino. Pasea por sus calles adoquinadas y admira la arquitectura tradicional mallorquina, con casas de piedra y fachadas coloridas. Visita alguna de las bodegas locales.

 Además, el pueblo cuenta con una iglesia gótica impresionante y una animada plaza central, donde podrás relajarte y disfrutar de la atmósfera mallorquina.

Si te apetece alojarte en una propiedad de campo más contemporánea esta antigua finca que conserva el auténtico sabor mallorquín es una gran elección.  Relájate con el aroma a lavanda y romero y la fragancia que desprenden los cipreses, los mejores aliados. Escuchar la paz y la tranquilidad de la Mallorca rural es toda una experiencia.

Viñas en Binissalem. Fuente: Adobe stock
Nuestra finca

Además, encontramos rincones más pequeños pero con el mismo encanto, que nos ofrecen una auténtica experiencia mallorquina en un entorno rural sereno.

Pina es un pueblo tranquilo y pintoresco con calles adoquinadas y casas de piedra que evocan un encanto rústico. Aquí encontrarás la autenticidad de la vida rural mallorquina en su máxima expresión.

Maria de la Salut, otro pequeño tesoro, cautiva con su arquitectura tradicional y su ambiente relajado. Explora sus calles estrechas y sumérgete en la vida cotidiana de sus habitantes.

Cura te sorprenderá con sus vistas panorámicas a la majestuosa Sierra de Tramuntana y su entorno natural. Este tranquilo pueblo es perfecto para aquellos que buscan un retiro en plena naturaleza.

Selva te seducirá con su belleza natural y su tranquilidad. Disfruta de su encantadora plaza central y explora los senderos cercanos que te llevan a descubrir paisajes impresionantes.

Idílica vista de Selva. Fuente: Adobe stock

Petra, con su rica historia y su importancia cultural, es el lugar de nacimiento del famoso fraile franciscano Junípero Serra. Explora su legado en el Museo de Junípero Serra y admira la belleza de su iglesia parroquial.

Caimari, rodeado de montañas, es conocido por su producción de aceite de oliva. Disfruta de la autenticidad de este pueblo y descubre los sabores y aromas únicos de su aceite de oliva.

Costix es un pequeño y apacible pueblo que te sumergirá en la vida rural mallorquina. Aquí encontrarás auténticas tradiciones y una atmósfera acogedora.

 

Petra. Fuente: Adobe stock

El interior de Mallorca es una experiencia que te permite descubrir la auténtica esencia de la isla. Es un viaje al corazón de Mallorca, donde la autenticidad y la serenidad se entrelazan en un abrazo acogedor.

Gastronomía

La gastronomía de Mallorca es una deliciosa fusión de sabores mediterráneos y tradiciones locales. Aquí tienes algunos platos y productos destacados de la cocina mallorquina:

La ensaimada es el producto más emblemático de Mallorca. Puedes encontrarla en diferentes tamaños y rellenos, siendo los más tradicionales el cabello de ángel o sin relleno. También con crema.

La sobrasada es un embutido típico de Mallorca hecho a base de carne de cerdo, pimentón y especias. Es un producto curado que se consume untado en pan o utilizado para dar sabor a otros platos tradicionales, como el tumbet o la coca de trampó.

Pa amb oli: Este plato sencillo pero delicioso consiste en pan untado con aceite de oliva mallorquín y tomate fresco, y se suele acompañar de embutidos, quesos y aceitunas. Es una opción perfecta para disfrutar de los sabores auténticos de la isla.

Ensaimada. Fuente: Adobe stock
Sobrasada mallorquina. Fuente: Adobe stock
Pa amb oli. Fuente: Adobe stock

El tumbet es una deliciosa preparación de verduras mediterráneas que se cocina en capas y se sirve como guarnición o plato principal.

La coca de patata, aunque se llama “coca”, en realidad se trata de un tipo de pastel o bizcocho elaborado a base de patata. 

Frito mallorquín: El frito mallorquín es un plato tradicional compuesto por carne de cerdo, hígado, patatas y pimientos, todo frito en aceite de oliva y sazonado con hierbas locales. Es un plato sabroso y contundente que refleja la herencia culinaria de la isla.

Caldereta de langosta: Esta es una sopa de marisco muy popular en Mallorca. Se elabora con langosta fresca, pescado, tomate, cebolla, pimientos y especias. Es un plato sabroso y aromático que destaca por su sabor a mar.

Crespells: Los crespells son unas galletas tradicionales de Mallorca que se elaboran en forma de estrella, flor o corazón. Están hechas con harina, azúcar, huevo, manteca de cerdo y ralladura de limón, y son ideales para acompañar un café o un té.

Tumbet mallorquín. Fuente: Adobe stock
Coca mallorquina. Fuente: Adobe stock
Frito mallorquín. Fuente: Adobe stock
Crespells, el dulce tradicional de la isla. Fuente: Adobe stock

Además de estos platos, Mallorca también es conocida por su producción de vinos, y sus famosos y aromáticos aceites de oliva virgen extra y productos agrícolas frescos, como las hortalizas y las frutas de temporada.

Dónde comer

En los pueblos y alrededores que salpican el paisaje rural, se esconden auténticos templos gastronómicos que merecen ser descubiertos. Desde restaurantes familiares hasta establecimientos de alta cocina, el interior de Mallorca alberga una gran cantidad de lugares donde se pueden saborear platos tradicionales y creativas interpretaciones culinarias. 

Es Vergeret: Ubicado en el pintoresco pueblo de Pina, este restaurante deleita a los comensales con su auténtica cocina mallorquina. Aquí encontrarás platos tradicionales como el tumbet, el cordero asado y la sobrasada, preparados con ingredientes frescos y sabrosos que te transportarán a la esencia de la gastronomía de la isla.

Es Raco d’es Teix: Aunque no se encuentra en el interior de la isla, en Deià, merece una mención especial. Con una estrella Michelin, este restaurante combina la cocina mediterránea con toques de innovación y creatividad. Sus platos cautivan los sentidos, fusionando sabores locales con técnicas culinarias vanguardistas.

Ca Na Toneta: En el encantador pueblo de Caimari, Ca Na Toneta ofrece una experiencia culinaria basada en productos locales y de temporada. Sus platos caseros y creativos resaltan la riqueza de los ingredientes de Mallorca, brindando una auténtica muestra de la cocina mallorquina en un ambiente acogedor y familiar.

Ca’n Calent: No te pierdas este restaurante en María de la Salut. Con una decoración rústica y un ambiente acogedor, Ca’n Calent es conocido por su cocina mediterránea contemporánea. Sus platos creativos y bien presentados utilizan ingredientes frescos y de calidad, ofreciendo una experiencia gastronómica memorable.

Can Pedro: Sumérgete en la auténtica cocina mallorquina en Can Pedro, ubicado en el encantador pueblo de Selva. Este restaurante familiar se enorgullece de servir platos caseros que destacan los sabores locales y los ingredientes frescos. Ya sea que pruebes sus carnes, pescados o platos vegetarianos, cada bocado te llevará en un viaje culinario a través de los sabores de Mallorca.

Restaurante Es Raco Teix. Fuente: Adobe stock
Restaurante Can Pedro. Fuente: Adobe stock

El interior de Mallorca es la gran desconocida. Cautiva a aquellos que se aventuran más allá de las playas y los destinos turísticos más conocidos. Con sus encantadores pueblecitos, su exquisita gastronomía y sus destacados restaurantes, este rincón de la isla nos transporta a una experiencia única. 

Si lo que te gusta es el arte y la artesanía, en el interior de Mallorca encontrarás su máximo exponente. Estudios, talleres, pequeñas tiendas y galerías que muestran la belleza de sus creadores. Lo mejor es sumergirte en estos pueblos y dejarse llevar. Te toparás con lugares muy interesantes. 

Fuente: Adobe stock
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